La acepción Drag comenzó a usarse en la época de la reina Isabel I, de Inglaterra, cuando las mujeres tenían prohibido participar en las obras de teatro. William Shakespeare usaba el acrónimo “drag”, dress as a girl, vestirse como chica, cuando los actores debían interpretar personajes femeninos. Por otra parte, el Drag es un arte, en el que las personas juegan con los roles de género, utilizan ropa, maquillaje y peinados que exageran los rasgos generalmente del sexo opuesto.
Un maquillaje perfecto cuya paleta de color delinea los rasgos de un rostro bello y feliz, pleno; medias ajustadas en unas piernas fuertes y bien torneadas; una cadera sugerente y una cintura delgada, y para completar el atuendo, una exuberante cabellera, adornada con un tocado de plumas rojas. Así se fueron caracterizando cada uno de los personajes que conformaron el Show Drag en el Teatro del Fuego Nuevo, de la UAM-I.

Desde la primera actuación y el primer baile fue evidente que ser drag no es un trabajo improvisado, así lo confirmó “Alexa Cuerva”, musa de Shakespeare, quien comenzó haciendo drag en la escuela de actuación y continuó una larga trayectoria en los teatros de la Ciudad de México.
Licenciado en Teatro y Actuación, compartió con la audiencia que sus maestros le comentaron que no podía hacer personajes estereotípicamente masculinos. Pensé: “¿Qué voy a hacer cuando termine: no soy blanco, ni muy masculino. Ahora trabajo y vivo de la actuación Drag, doy conferencias en la UNAM, en el Instituto Politécnico Nacional y en la UAM.” Enfocado en las artes escénicas resignifica estos espacios. “Más que un hobbie, para mí es un oficio y la idea es seguir trabajando para que como colectivo tengamos todos los derechos, así como las responsabilidades que implican un trabajo profesional digno”.

Para Lurence Bosé, estudiante de Derecho, corista y conductora drag, nacida antes de la pandemia como la Diosa Urbana no binaria, la escena es lo suyo por lo que mostró sus dotes como actriz y bailarina al interpretar un popurrí de Miguel Bosé e invitar a la audiencia a ponerse en los zapatos del otro, por lo que varios voluntarios del público, subieron al escenario a ponerse los tacones. Esta artista Drag ha realizado concursos, shows, ha sido cuentacuentos, e incluso se presenta en baby showers. Ha participado en diversos encuentros como: Somos voces; Instant Queen; A capela drag y Batallas de show. Participa en stand up, y es conductora de las Batallas de Lipsting, de la CDMX, forma parte del show de improvisación Amores de colores.

Por su parte Winter Heart, la chica del corazón roto, nacida en la carrera de cine y televisión, está inspirada en las divas del Cine de Oro Mexicano, de Hollywood y artistas pop contemporáneas. Ha participado en diversos concursos y en múltiples escenarios. Representa esa parte femenina que todos deberían experimentar: baile, actuación, canto y siempre trata de dejar un mensaje de amor propio y lucha por dejar claro que cualquier corazón roto, puede sanar.

Finalmente, en su intervención Puchi Puchi, personaje de payasito drag, comentó que su trabajo está dirigido a las infancias trans. Ha ganado diversos premios estatales y nacionales y se ha presentado en diversos escenarios como el teatro Esperanza Iris; Dragaton; CCH Dragaton, on line; Dragas versus LGTB y fobia; Universidrag, de la UNAM; Next Stop Drag Queen; batallas de Somos voces; Baby Fest; Orgullo BJ. Ha sido beneficiaria de becas del Fonca, por Artes Escénicas, con el montaje Lady Dragbet, para el teatro La Capilla y el Centro Cultural El Hormiguero. Actualmente forma parte de Piso16, Laboratorio gay de iniciativas culturales, con la idea de crear servicios y productos drag para infancias.

Explicó que su personaje nació como una necesidad de sanación, “es lo que me hubiera gustado ver en mi infancia para tranquilizarme y saber que lo que sentía y me identificaba estaba bien. Lo que veíamos en los medios eran sólo personas heterosexuales, el personaje gay era sólo la burla, se le maltrataba o insultaba y eso afectó mi crecimiento. Por eso quise crear una criatura no binaria, con quien me identificara. Yo fui infancia LGBT y pensé: ‘por qué no, crear este personaje y acompañar a estas infancias con arte. Hay un gran prejuicio al ver a un hombre con tacones y peluca, pero es un personaje, y una vez que me quito el vestuario, vuelvo a ser un humano, con gustos y deseos, como cualquier otra persona”.

Detalló que este quehacer es un arte muy completo y multidisciplinario, porque dijo, “además de tener una licenciatura, tenemos que prepararnos en danza, expresión dramática, expresión corporal, maquillaje, elaboración de vestuario, peinado, producción, entre otras cosas. Es importante comentarles que el arte Drag puede o no estar relacionado con los roles de género, pero lo importante es que es interdisciplinario, como un performance, es una forma de expresión.