DISEÑO Y SÍNTESIS DE FÁRMACOS (II)

LA UAM DESARROLLA Y APLICA METODOLOGÍAS MULTIDISCIPLINARIAS PARA EL DISEÑO Y SÍNTESIS DE NUEVOS FÁRMACOS QUE FAVORECEN A LA POBLACIÓN Y AL MEDIO AMBIENTE

UNA VENTANA DE OPORTUNIDAD PARA LA UAM
El doctor Islas Jácome detalló que básicamente hay dos tipos de enfermedades: las que se pueden atacar desde las universidades públicas o centros de investigación y las de interés para la industria farmacéutica, es decir, las de grandes empresas que desarrollan y comercializan medicinas costosas de patente, por ejemplo, fármacos contra el Parkinson y el Alzheimer. Por otro lado, la industria farmacéutica tiene poco interés en la investigación y desarrollo de fármacos para las enfermedades del tercer mundo, como el mal de Chagas, el dengue y la malaria, típicas de países tropicales, porque la población no cuenta con recursos suficientes para comprar medicina de patente, y allí es donde entra la UAM.

“En este sentido”, agregó el doctor Herrera Zúñiga, “invertimos trabajo en lo que es una ventana de oportunidad, y servimos a la humanidad con un bien común. Ahora estamos enfocados en el tratamiento de cáncer de mama por ser una de las enfermedades que más aqueja en México; buscamos diseñar y sintetizar fármacos accesibles. Incluso investigamos sobre medicinas que parten de la herbolaria que puedan ser parte del tratamiento”.

“También trabajamos con otro grupo sobre trastornos depresivos; buscamos medicamentos alternativos para atender esta enfermedad en aumento, pues se proyecta que pasará del 4% a un 20% en pocos años. Tratamos de ver cuáles serán las afectaciones en la sociedad para anticiparnos.”

En cuanto a los apoyos para la investigación, el doctor Alejandro Islas explicó que hay apoyo gubernamental y otro recurso es que muchos investigadores pertenecen al Sistema Nacional de Investigadores e Investigadoras (SNII). Un aspecto importante es el gran recurso humano que son los alumnos de la UAM con ganas de aprender, que son de licenciatura, servicio social, posgrado y posdoctorado. Esto alcanza para hacer investigación publicable en las mejores revistas, como lo fue la revista Pharmaceuticals, “donde publicamos los grupos de investigación a los cuales pertenecemos el doctor Leonardo y yo, acerca de la síntesis de una serie de moléculas nuevas ensayadas contra células tumorales de cáncer de mama”. Otro elemento que ha sumado es la participación con otras instituciones como el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias, el Hospital de Nutrición, el Centro Médico Nacional 20 de noviembre, del ISSSTE, la Universidad Autónoma de Guerrero, la Université de Rouen y la Université d´Evry-Val-d´Essonne/Université Paris-Saclay, ambas en Francia.

En la UAM-I somos privilegiados como espacio de investigación, pues se cuenta con equipos e infraestructura para hacer las investigaciones: tres espectrofotómetros de resonancia magnética nuclear que permiten caracterizar la estructura de los fármacos, un espectrofotómetro de masas de alta resolución, espectrofotómetros de infrarrojo y UV visible que se usa en investigación y en docencia para que en clase se aprendan las técnicas. Un aspecto que ayudaría a obtener más recursos es dar a conocer a las autoridades y a la iniciativa privada la importancia de esta línea de investigación de diseño y síntesis de fármacos, pues son moléculas que permiten que la esperanza de vida haya aumentado en los últimos 50 años.

Es necesario integrar a todos los sectores, en particular a los laboratorios e iniciativa privada, como se hace en otros países, comentó el doctor Leonardo Herrera. Por eso es fundamental la divulgación de la ciencia, sin ella no podremos llegar a esos sectores, ya sea por medio de revistas especializadas para que las juventudes sepan cómo y qué se hace en la Casa abierta al tiempo. Si lo conocen los empresarios, evitamos lo que llamamos el “Valle de la Muerte”, que es cuando se publica una investigación en ciencia básica y pasa el tiempo para llevar esa ciencia al alcance y servicio de la sociedad; la divulgación puede acabar con este fenómeno negativo.

Otro aporte de la UAM-I en este tipo de investigaciones, apuntó Herrera, es hacer química en un solo reactor (one pot), pues evita el impacto ambiental al disminuir costos y contaminación, y se ahorra aún más utilizando el cómputo. Hace 20 o 30 años el diseño de fármacos se hacía en múltiples laboratorios, ahora un solo laboratorio puede hacer miles de investigaciones al año y de manera más reciente se puede hacer en una computadora; la inteligencia artificial ha venido a revolucionar todo, crear un fármaco puede llevar 10 años o más.

Ahora, desde que se hace el estudio computacional hasta que está dispuesto en el mercado, puede realizarse en un par de años y a menor costo. Ya se realizó un medicamento con inteligencia artificial en un tercio de tiempo (tres años) y con una cuarta parte de recursos. Así pasó para la creación de la vacuna contra COVID-19: una vez que estuvo la primera parte del Spike, todos se volcaron a hacer estudios bioinformáticos para ver mutaciones, posibles alteraciones con anticuerpos, interacciones con moléculas pequeñas. Durante un año, los laboratorios invirtieron miles de millones de dólares y la humanidad pudo tener una vacuna.

Para Islas Jácome, un sello distintivo del grupo de diseño y síntesis de fármacos es que se hacen experimentos desde el enfoque de la química verde, que permite prevenir el desperdicio de recursos. Se evita el uso de reactivos tóxicos como los compuestos metálicos porque, cuando se desechan, terminan en las tuberías del drenaje. Utilizamos disolventes verdes como el etanol, cuya fuente es prácticamente ilimitada; también usamos agua o, mejor aún, procuramos no usar disolventes.

Aseguró que con la experiencia adquirida y las colaboraciones entre químicos teóricos y experimentales de otras instituciones en el país y en el extranjero, nos enfocaremos en el diseño y fabricación de fármacos híbridos, donde una sola medicina pueda contener varias. Es decir, cuando los medicamentos se administran por separado, al llegar al estómago se hidrolizan, se transforman en moléculas nuevas y a veces pueden ser tóxicas. Por eso se busca que una sola molécula contenga diferentes fragmentos con diferentes funciones. El objetivo a mediano y largo plazo es diseñar y sintetizar moléculas que ataquen diferentes enfermedades de manera simultánea. Un paciente con diabetes, hipertensión y depresión pueda tener control con una sola pastilla, ésta es la idea a mediano plazo: la medicina híbrida mediante química modular, concluyeron. 

POR ANA ALEJANDRA VILLAGÓMEZ VALLEJO

Ana Alejandra Villagómez Vallejo, reportera desde hace 25 años en varias unidades de la UAM. Estudió el doctorado en Educación; la maestría en Desarrollo Rural; las licenciaturas en Ciencias de la Comunicación, y en Violoncello. Ha realizado investigaciones sobre educación y cultura, así como en medios de comunicación en zonas rurales y procesos de desarrollo comunitario. Directora de radio e investigadora para el Banco Mundial. Ha impartido clases en licenciatura y en educación media superior. Como intérprete al cello, ha realizado diversos cursos de especialización y participado en varias agrupaciones desde trío, cuarteto de cuerda, orquesta de cámara y orquesta sinfónica.

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